01 enero 2010

El Lobo, el asno y su primate amigo


Aquel asno había trabajado duro y le había servido fiel durante toda su vida; palos no le faltaron, tampoco días de sol insoportables, justo a esa hora de la siesta que tanto lastima el astro rey. En sus
No Furancho (Baldo)
buenos tiempos hizo grandes favores a su amo, a quien libró de malas pasadas. En cierta ocasión, el rudo dueño le tuvo a pleno sol toda una tarde mientras se regodeaba con una moza en el molino, el pobre équido sufrió lo indecible, igual que otras veces, aquella, deseó no haber nacido, el calor, la sed y el hambre lo habían abatido.


La bestia humana de su amo, cuando se hubo divertido salió gozoso y ebrio enfilando el camino sin reparar siquiera en la existencia de su cuadrúpedo siervo y fiel amigo, el cual cansino se dispuso a seguirlo apoyándose en la punta de sus únicos cuatro dedos; el amo tambaleaba de lado a lado, dando tumbos, intentaba alcanzar algún destino pero, la fatalidad quiso que de un salto y en un instante aquel insensato recobrara el sentido disipándose su borrachera al ver frente suya a tres lobos; la mente del amo engreído resumió toda su vida en un instante y se dispuso a despedirse de todo cuanto había querido. Cuando todo lo daba por perdido oyó el trote de su cabalgadura, era el despreciado burro que de un derrape se puso sobre sus dos patas delanteras y asestó al principal de aquel lupino trío, una coz en su boca rompiéndole ambas quijadas, a lo que las otras dos alimañas respondieron con un patitas para que os quiero, dejando en paz al asediado y a su cánido jefe tendido.

No fue suficiente al amo, ni aquella ocasión ni tantas otras en las que el asno le había atendido, no lo son a diario en muchas partes del mundo.

Tan solo hace unos días, en un periódico leía una simpática noticia que decía de un asno que pasó de ser comida a ser amigo, refiriéndose a un burro que fue introducido por sus amos en una jaula, en Albania, para que fuese devorado por un lobo salvaje recién capturado, pero resultó ser que en esta ocasión, la bestia, la alimaña, el lupino decidió tomar por colega, al pollino, no así se comportó el poderoso e inteligente primate (homo erectus, sapiens, sapiens) quién muy ligeramente utiliza el término amigo.

Baldo
5. RGPI 03/2010/530
13.05.2007