05 abril 2018

¡Una mirando, la otra riendo! (audio)

Si cada vez que me acerco a la orilla pienso así, imagina qué pensaré cuando floto sobre el fluido mismo, dejándome llevar por su magia... surcando sus aguas, con todo el instinto a pleno espíritu... ¿entiendes? Es así, siempre... Baldo

El 28 de agosto de 2007, tras uno de mis paseos nocturnos, escribí sobre la sustancia percibida en mis pensamientos, hoy le pongo voz. 


¡Una mirando, la otra riendo! audio👇




Tu mirada (audio)

Desde la ventana puedo ver como hoy, la primavera, se hace ver de 
VIGO (Baldo)
manera luminosa, techada por un cielo azul límpido, al fondo, el mar tranquilo. Pudiera ser que, siendo hoy el día mundial de la poesía, haya querido deleitarnos, con este esplendido sol que invita a visitar la playa, bien abrigaditos y con cacao en los labios. Las gaviotas parecen locas, vuelan en grupo zigzagueando, a veces, parece que van a chocar.. me viene al recuerdo algo que escribí, hace ya casi diez años, el 28 de mayo de 2008... Baldo


¡tu mirada! audio👇



Adela (audio)

Su imaginación la condujo a la más hermosa felicidad que tanto deseaba... amó y se sintió amada. Pensé en ella y lo escribí el 11 de septiembre de 2007. Baldo


¡Adela...! audio👇



08 junio 2012

Ahí llega, ¿la notas?, es la brisa...

¡Ahí te han dado Amador!. Tocar tu libertad y darte una patada en la espinilla es lo mismo, eso la primera vez ¡claro!, porque a la segunda te vas y, no te encuentran seguro... Como criatura de Urano, que te regenta y da soltura, extravagancia y rebeldía, te adaptas y soportas la imperinata pero, siempre basado en la tolerancia y la libertad -divino tesoro-, tocar tu libertad es provocar la distancia, la absoluta desidia y la automática renuncia... Amigo Amador, estás perdido, si te privan de tu tesoro más querido... Verás, lo que realmente necesitas es un ser tolerante que trote por la vida amando y haciéndose querer, alegre y optimista, justamente otro bicho raro como tú.

La mañana ha sido cansada, la tarde de paseos, uno tras otro, sin burka ¡eh!, que no todo el mundo quiere que te escondas y circules por la vida afligido, como un taciturno amigo que ha de pasar desapercibido... Olvídate, sigue a tu ritmo que nada pasa, ¡ya ves! puedes fácilmente compaginar tus salidas al mundo cruel con quienes consienten tu libertad, ¿qué más quieres?... La verdad es que en compañía tan agradable, es muy difícil negarse a pasear, ya sean una, dos o más las veces que te inviten y, si además la conversación y los detalles se salen, qué decir, ¡mejor callar!

Pimientos, pollo y vino de Porto.

¡Qué voz tan bonita!, pena no ver esos ojos tan lindos que la damisela gasta, quizás tardes un poco en verlos pero, bien puedes imaginarlos, eso no se olvida. Otra cosa son sus besos, sus caricias, la expresión de su cara y el reflejo de luz tras su sonrisa... Cierra tus ojos, siéntate en la orilla del lago y fíjate... Ahí llega, ¿la notas?, es la brisa...

Baldo
51. RGPI 03/2010/530

01 enero 2010

El Lobo, el asno y su primate amigo


Aquel asno había trabajado duro y le había servido fiel durante toda su vida; palos no le faltaron, tampoco días de sol insoportables, justo a esa hora de la siesta que tanto lastima el astro rey. En sus
No Furancho (Baldo)
buenos tiempos hizo grandes favores a su amo, a quien libró de malas pasadas. En cierta ocasión, el rudo dueño le tuvo a pleno sol toda una tarde mientras se regodeaba con una moza en el molino, el pobre équido sufrió lo indecible, igual que otras veces, aquella, deseó no haber nacido, el calor, la sed y el hambre lo habían abatido.


La bestia humana de su amo, cuando se hubo divertido salió gozoso y ebrio enfilando el camino sin reparar siquiera en la existencia de su cuadrúpedo siervo y fiel amigo, el cual cansino se dispuso a seguirlo apoyándose en la punta de sus únicos cuatro dedos; el amo tambaleaba de lado a lado, dando tumbos, intentaba alcanzar algún destino pero, la fatalidad quiso que de un salto y en un instante aquel insensato recobrara el sentido disipándose su borrachera al ver frente suya a tres lobos; la mente del amo engreído resumió toda su vida en un instante y se dispuso a despedirse de todo cuanto había querido. Cuando todo lo daba por perdido oyó el trote de su cabalgadura, era el despreciado burro que de un derrape se puso sobre sus dos patas delanteras y asestó al principal de aquel lupino trío, una coz en su boca rompiéndole ambas quijadas, a lo que las otras dos alimañas respondieron con un patitas para que os quiero, dejando en paz al asediado y a su cánido jefe tendido.

No fue suficiente al amo, ni aquella ocasión ni tantas otras en las que el asno le había atendido, no lo son a diario en muchas partes del mundo.

Tan solo hace unos días, en un periódico leía una simpática noticia que decía de un asno que pasó de ser comida a ser amigo, refiriéndose a un burro que fue introducido por sus amos en una jaula, en Albania, para que fuese devorado por un lobo salvaje recién capturado, pero resultó ser que en esta ocasión, la bestia, la alimaña, el lupino decidió tomar por colega, al pollino, no así se comportó el poderoso e inteligente primate (homo erectus, sapiens, sapiens) quién muy ligeramente utiliza el término amigo.

Baldo
5. RGPI 03/2010/530
13.05.2007

25 abril 2009

2* Te sueña...

Ibas con tu blusa blanca, notó tu andar nervioso, ese que te sale cuando sabes que te están mirando... De perfil, un moflete impedía ver tu nariz, solo algunas veces cuando dejabas de reír. ¡Siempre estas tan contenta!

Por teléfono tu voz era segura, símbolo inequívoco de que todo va muy bien... Sueña contigo algunas veces, te pregunta cosas sobre los momentos que ya han quedado atrás, cuando te empeñabas en no ser feliz, ¿recuerdas?... Le hablas con franqueza, has tratado de esquivarlo en vano, ha tenido que ser él, como siempre, quien escenificara el drama para simular poner atajo al desenfrenado amor que no tiene fin... Te ama con la boca tapada, con los ojos vendados, atado de pies y manos, debajo de las piedras... Te seguirá amando cuando no exista nada, cuando nadie se preocupe ya de nada... Porque siempre estará ahí, igual que tu estás para siempre, delante y detrás del tiempo...

Anochece, se nota fresco, es parecido al escalofrío que sintió cuando un beso suave, tuyo, rozó sus labios, seguido de una mirada pilla, adornada de una pícara sonrisa, con los ojos entrecerrados, irónicos, buscones... ¡Claro!, pasando esas cosas, viviendo esos momentos, no es extraño que perduren, que sobrepasen los tiempos, las distancias, la vulgar realidad de algunos, lo lejano o lo próximo, más allá de todo... Permanece la memoria, en ella el recuerdo trae la presencia, que desencadena un sollozo feliz, es el deseo...

Te sueña...

Baldo